20170501

Titanic


AUTOBIOGRAFÍA

Como el náufrago metódico que contase las olas que le bastan para morir;y las contase, y las volviese a contar, para evitar errores, hasta la última, hasta aquella que tiene la estatura de un niño y le cubre la frente, así he vivido yo con una vaga prudencia de caballo de cartón en el baño, sabiendo que jamás me he equivocado en nada, sino en las cosas que yo más quería.

(Luis Rosales)



todos iban diciendo por ahí
que eran los más fuertes.
aguas tranquilas
dulces amarneceres
luego un día
el agua calma
el sol arriba

el barco abriéndose

el hielo

hundiéndose en mi ombligo

y el ártico llenándose de sangre


¡Bien valió la pena! - se dijo -
no darse cuenta antes.

Continuar

Ensartar baldosas amarillas y llevarlas al cuello

- El camino es un lugar a cuestas.-

Huyo como si no te hubieras ido
ya hace tanto.
Me levanto a media noche
en el lugar en el que crece un bosque nuevo.


Lo que queda por recorrer, Ocurre.
Desaparezco y Allí,
queda sola la hierba.

Volver a escribir

Como se construye un refugio

hacia adentro

para que ya no me conozcas más

para que cuando vuelvas a aquella cueva que fui

la encuentres sola.

Alimentarme de tiempo.

Descubrir un hilo largo y denso que nos une
elástico

apartar la memoria
descansar
seguir brindando
por las horas que nos quedan
mientras las velas arden

Acabar no significa empezar de nuevo

olvidar supone desconocer
el lugar que ocupas bajo la alfombra
la esquina en la que asomas cuando siento escalofríos.


Me alimento de tiempo
cocino nuestras almas de a poquito
hasta que nos evaporemos

Y buscando encontramos la fragilidad.

La respiración se para.

No hay garantías.

No hay madres eternas.

Sólo
hay 
niños

y a veces

esperanza.

En realidad

no existimos.

Respirar es llenar de vacío la nada.

Esperar, suceder, sacudirse la tierra de las uñas
y la falda.

Mirar para otro lado
hasta que los niños
asustados
aprendan a disimular.


- Yo una vez vi a un perro orinar de miedo
ante algo que yo no veía. Y no tuve miedo.
Si me pongo a pensarlo,
imagino haber tenido que tener
un miedo terrible.-

Y entonces,
la respiración se para.

La única forma de no sentir miedo
es

creer que hay algo
en algún lugar
que nos ama.